La Parroquia San Lorenzo celebra los 10 Años del Grupo de Monaguillos y Acólitos. «Santo Domingo Savio»

martes 5 mayo 2026

Mayo, el mes dedicado a María, adquiere una resonancia especial en la Parroquia San Lorenzo Mártir de El Trébol. No solo por la profunda devoción mariana, sino también por la celebración de Santo Domingo Savio, el santo patrono de los monaguillos, cuya festividad cada 6 de mayo evoca un espíritu de servicio y amor por la Iglesia que palpita en el corazón de los jóvenes.

Si bien los jóvenes siempre han servido en el altar de la parroquia, fue en 2015 cuando se consolidó este grupo con una visión que iba más allá de la liturgia, buscando formar personas de bien. Emiliano Celio, referente del grupo, compartió la esencia de estos 10 años: «No es solamente la formación litúrgica, sino también trabajar pautas de formación personal, valores y virtudes claves para su crecimiento».

Inspirado en el carisma salesiano y con la guía inicial de los Padres Marcelo Blanche y Mauricio Escatiza, el grupo tomó forma, nutriéndose del ejemplo de San Juan Bosco y, significativamente, del tío abuelo salesiano de Emiliano, Oscar Calegari. Este legado espiritual marcó la identidad del grupo, que adoptó el nombre de Domingo Savio tras el fallecimiento de Don Oscar en 2015.

La visión de Emiliano siempre fue clara: «No era solo formar chicos alrededor del altar, sino también formar valores, compartir, aprender a ser tolerantes y respetuosos». A lo largo de estos años, el grupo «Domingo Savio» se ha convertido en un espacio de integración donde jóvenes de diferentes barrios y clubes aprenden a convivir como parte de una misma comunidad.

Desde aquel primer encuentro en 2015, el grupo ha celebrado anualmente el «Día del Monaguillo» en torno al 6 de mayo, festividad de su patrono. Hoy, su participación se integra a la liturgia dominical, donde la comunidad reconoce su valioso servicio y compromiso.

En este décimo aniversario, la Parroquia San Lorenzo Mártir celebra  el legado del grupo de monaguillos «Domingo Savio», una década sembrando valores y formando jóvenes comprometidos con su fe y su comunidad.