A 27 años de un cambio histórico en la Parroquia San Lorenzo Mártir: el legado compartido de Tibaldo y Lovato

sábado 30 mayo 2026

El 27 de diciembre no es una fecha más para la comunidad católica de El Trébol. Ese día, en 1998, se produjo uno de los hitos institucionales y espirituales más significativos de la ciudad: el relevo pastoral del Padre Arturo Tibaldo tras casi medio siglo de labor ininterrumpida.

El fin de una era y el comienzo de una nueva misión

Luego de 46 años al frente de la feligresía local, una resolución del obispo arquidiocesano concedió a Tibaldo el retiro de sus obligaciones plenas, nombrándolo Párroco Emérito. En su lugar, asumió el Presbítero Eladio Lovato, quien, al igual que su antecesor, era oriundo de la localidad de Llambi Campbell.

En una entrevista rescatada para la memoria colectiva, el recordado Padre Lovato —ya fallecido— relataba con humildad aquel momento: «El obispo pensó que mi lugar iba a ser El Trébol con Los Cardos. Le dije que no conocía, pero que estaba al servicio de la Iglesia y de la obediencia que prometí a Monseñor Zaspe».

«Caminamos juntos»: un trabajo a la par

Lo que pudo ser una transición formal se convirtió en una convivencia ejemplar. Lejos de retirarse al silencio, Tibaldo acompañó a Lovato en los primeros años de su gestión.

«Comenzamos este trabajo juntos. Yo como párroco nombrado y él como emérito, pero los dos a la par. Le di su lugar para que juntos pudiéramos pensar y llevar adelante la pastoral. Caminamos juntos hasta que el Señor lo llamó para sí», recordaba Lovato sobre aquellos años de fraternidad sacerdotal.

Un homenaje a los cimientos de la fe

El Padre Lovato siempre fue consciente de que su llegada era un eslabón más en una cadena centenaria. En sus reflexiones, solía rendir homenaje a los 16 capellanes que desde 1893 mantuvieron viva la fe de los inmigrantes, y especialmente a sus dos grandes predecesores que marcaron el siglo XX:

  • Padre Joaquín de la Vega: Constructor del actual templo San Lorenzo Mártir.

  • Padre Arturo Tibaldo: Guía espiritual durante 46 años.

Entre De la Vega y Tibaldo cubrieron el periodo de 1920 a 1998, una estabilidad pastoral poco común que, según Lovato, permitió que la fe católica se fuera «amasando y acrecentando» en la zona.

El recuerdo de una obra que continúa

Tras la muerte de Tibaldo, Lovato continuó su labor en solitario durante cinco años más, proyectando el Evangelio sobre los cimientos ya establecidos. Hoy, al recordar aquel 27 de diciembre de 1998, la comunidad no solo celebra un cambio de nombres, sino la continuidad de una obra que hoy «celebra la liturgia del cielo», pero que dejó huellas imborrables en la tierra de El Trébol.