El Jardín Dulce de Leche Nº 90 de El Trébol cumplió 40 años: La emotiva historia de su nacimiento contada por sus protagonistas

martes 5 mayo 2026

En un año tan especial como este 2025, donde el Jardín de Infantes Nº 90 «Dulce de Leche» celebra sus 40 años de vida, recordamos con emoción sus orígenes. Hace exactamente tres décadas, cuando la institución cumplía su primera década, dos de sus pilares fundamentales, María Susana García de Fernández y Beatriz Gariglio de Cerri (hoy ya jubiladas), compartieron la entrañable historia de cómo nació este espacio educativo que hoy es un emblema de El Trébol.

Una visión pionera: la independencia del nivel inicial

El Jardín Dulce de Leche surgió de una innovadora idea de una supervisora, quien visualizó la posibilidad de unificar los preescolares de El Trébol en una institución independiente de las escuelas primarias. Esta propuesta fue acogida con entusiasmo por Susana García de Fernández, Beatriz Gariglio de Cerri, y las señoritas Rita y Laura de la Escuela Cincuentenario. Con gran determinación, y a pesar de los innumerables obstáculos, lograron concretar el sueño de un jardín de infantes propio, impulsadas por el deseo de trabajar incansablemente por los niños de la localidad. Este esfuerzo inicial sentó las bases para lo que hoy es una institución de renombre, reconocida incluso por sus superiores.

La justificación de su existencia: un camino de diez años

Beatriz Gariglio de Cerri reflexionaba sobre la riqueza de historias acumuladas en esa década y el valor de recordar esos momentos con los padres y exalumnos. Para ella, los años transcurridos habían otorgado al Jardín Dulce de Leche su propia justificación, demostrando la vital importancia de su rol educativo y social.

Los desafíos de los inicios y la respuesta de la comunidad

Susana García de Fernández compartió vívidos recuerdos de los primeros pasos, como la multitudinaria primera reunión en el cine de El Expreso, donde las necesidades del naciente jardín parecían interminables. La falta de mástil, muebles, y la necesidad de refaccionar un edificio cedido por la Municipalidad que no había sido diseñado para un jardín, presentaban un panorama desafiante. Sin embargo, la comunidad de El Trébol respondió con un compromiso extraordinario. Los padres de aquel febrero de 1985 se unieron para pintar, arreglar y acondicionar el lugar, logrando que el jardín abriera sus puertas el 11 de marzo. Estos momentos de colaboración y esfuerzo conjunto quedaron grabados en la memoria de todos los involucrados.

El legado en los padres y el vínculo con las «seños»

Las fundadoras coincidieron en que, si bien los niños pequeños pueden tener recuerdos fragmentados de su paso por el jardín, la verdadera memoria del lugar reside en los padres, quienes vivenciaron de cerca los momentos de juego, alegría y fiesta. La primera promoción de alumnos, que ingresó en 1985, aún hoy recuerda a sus «seños», demostrando el profundo vínculo que se establece entre los niños y sus educadoras en el jardín.

A 40 años de su fundación, el Jardín Dulce de Leche Nº 90 de El Trébol no solo celebra su trayectoria, sino que también honra la visión, el coraje y la dedicación de quienes lo hicieron posible, marcando una huella imborrable en la historia educativa de la localidad.