La semilla de un sueño: recordando la colocación de la piedra basal de la Capilla de Fátima

viernes 17 abril 2026

Hoy, 15 de agosto, la memoria de la comunidad católica de El Trébol viaja en el tiempo para recordar el día en que la fe del Barrio Passo comenzó a tomar forma. Hace casi medio siglo, en esta misma fecha de 1975, se dio un paso crucial para la construcción de la Capilla de Fátima.

Ese día, a las 16 horas, en un acto cargado de simbolismo y esperanza, el padre Arturo Tibaldo, en representación del Obispo de Santa Fe, Monseñor Vicente Zazpe, colocó la piedra basal de lo que sería la futura capilla. Un pequeño acto que, sin embargo, representaba la firme voluntad de una comunidad de erigir un templo para su devoción.

Esta piedra, la primera de muchas, no solo marcaba el inicio de una construcción física, sino que simbolizaba el cimiento de una necesidad espiritual largamente sentida por los creyentes de la zona norte de El Trébol.

El sueño tardó en concretarse, pero la fe no decayó. Tres años después, en 1978, la capilla se inauguró, gracias a la generosidad y el trabajo colectivo de muchos. La cruz, donada por Hugo Campagnucci y su esposa; la imagen de la Virgen, obsequio de Antonio Picatto y señora; y la imagen de San José, donada de forma anónima, se sumaron a esa primera piedra, transformando el sueño en una realidad.

Hoy, al conmemorar el aniversario de ese acto fundacional, recordamos que cada gran obra comienza con un primer y significativo paso. Aquel 15 de agosto de 1975 no solo se colocó una piedra: se plantó la semilla de la fe que hoy florece en la Capilla de Fátima.