Dante Novaresio: “En 1968 armé el motor Mirrlees más grande de la Usina, tenía 16 cilindros y el cigüeñal medía 11,5 metros y pesaba 5.000 kilos”.

miércoles 22 abril 2026

Dante Omar Novaresio, con sus jóvenes 81 años recibió a Jorge Meynet para una nueva entrevista del ciclo Archivo Personal donde le contó detalles de su trabajo, armando Usinas a lo largo de la provincia de Santa Fe, pero especialmente contado como junto a otras personas de El Trébol montaron el motor Mirrlees más grande que tuvo la región.

Cuenta la historia que el 15 de abril de 1898 las calles de nuestra comunidad se iluminaron por primera vez con 35 farolas que construyó Santiago Desumvila, las cuales encendía y apagaba Jaime Moragas y posteriormente Estanislao Zabala, con el combustible de la época: kerosene o gas a carbón.

Los hermanos Barberis habían presentado el 20 de mayo de 1914 un proyecto para la construcción de la primera usina eléctrica, pero fue rechazado por el gobierno de turno local, quien manifestó que había que esperar el resultado de proyectos similares que tenían los pueblos vecinos. Así se esfuma el primer intento de contar con energía eléctrica.

Tres años después, Augusto Chevillard, firma el 7 de marzo de 1917 un contrato con la Comisión de Fomento para la instalación de la corriente pública y privada. Una Usina de 110 voltios que fue montada en el domicilio de José Gianetta.

En 1924 la Firma Victorio y Esteban De Lorenzi es autorizada para proveer energía eléctrica al señor Chevillard ante la demanda que no podía cumplir por deficiencia en sus máquinas, vendiendo este último en 1929 sus servicios a la compañía nacional SUDAM que transfirió en el año 1954  a la empresa Distribuidora SRL integrada por los actuales empleados ante insistentes reclamos de la población por el mal funcionamiento de sus generadores y el crecimiento industrial que exigía más energía.

En diciembre del año 1955 el promedio de consumo era de 55.000 kilovatios, la producción de electricidad entró en colapso y las autoridades del momento decidieron reunirse en asamblea popular. Así surgió la iniciativa de construir una moderna Usina para abastecer correctamente a la población. Se formó la Comisión Pro-Usina con la presidencia del Ingeniero Heriberto Maurino, secretario Juan Felizia y tesorero José Aicardi, junto a Doris De Giorgis, Edgar Degano, Tomas Ferrero Ubaldo Massa, Juan Cerchio, Enrique Serassio, y Arcángel Salamano.

En octubre de 1958, la construcción de la Usina estaba en la etapa final. La nueva Comisión de Fomento decide disolver la comisión Pro-Usina, lo cual es recibido con desagrado por parte de sus integrantes.  Mientras se espera la finalización del edificio se firma un contrato con la Dirección Provincial de la Energía (DPE) y la firma De Lorenzi en calidad de arrendamiento de un generador nuevo de 500 HP.

El 19 de marzo de 1960 la comunidad vive un acontecimiento histórico, con la visita del Gobernador de Santa Fe, Silvestre Begnis, quien destacó el trabajo de la comisión Pro-Usina y los aportes de la comunidad para la realización del edificio.  Se inauguró y designó gerente de la misma al Técnico Raúl Podio. Se generaban  1.500 kilowatts hora.

Dante Novarecio, estaba contratado en Obras por Administración bajo el mando del Ingeniero Yapur, recorrió desde Santa Fe hacia el norte distintos pueblos construyendo usinas y en el año 1968 es convocado para armar y   poner en marcha un motor de 16 cilindros, un Mirrlees de 3.200 KVA,  que le dio a la súper Usina de El Trébol la energía necesaria para dar electricidad a toda una región, duplicando el caudal de kilovatios.

Compartimos la primera parte de esta interesante historia contada por su protagonista.