Un día de verano en el año 2000, una pequeña familia campesina, que vivía en Santa Fe, decidió adoptar un animal para la compañía de su hijo Francisco. Francisco tenía 7 años y sus ojos color marrón.
El padre, Juan; y la madre, Natalia, vivían en una cabaña, cuando tuvieron a Francisco.
Su hijo pasó cinco años solo, ya que sus padres trabajaban y no lo podían cuidar. Entonces los padres decidieron adoptar un animal, fue un caballo, llamado Walter. Al pasar de los años Francisco fue conociendo a Walter.
Hasta que un día el niño le dice a su papá si puede ir al bosque, su padre le responde que sí. Francisco va al bosque y encuentra una serpiente, la siguió y sin darse cuenta cae a un pozo.
El caballo siente todo muy silencioso en casa, y que sucede algo malo. En ese instante piensa en Francisco, y lo comienza a buscar. Walter siguió su instinto y se metió al bosque en búsqueda de Francisco, al final lo encontró en el pozo, asustado; reunió fuerzas y lo cargó en su lomo. Al final, fueron a casa felices.
Escuela N° 274 «F. N. Laprida» – 7° grado
Integrantes: Juanse, Santino R, Mora, Justina, Thiago O, Tiago I.









