Esta historia transcurre en la década de los ’60 en alguna ciudad de Estados Unidos. En aquella época la sociedad se dividía por la raza y por el estatus social. Los blancos dominaban la estructura, mientras que las personas afroamericanas trabajaban para estas personas, sufriendo una discriminación extrema. Por ejemplo no podían usar los mismos baños, los mismos colectivos, etc.
Allí vivían Ana y Martín, una pareja afroamericana, ambos eran la segunda generación de empleados de la familia Pellegrini. Tanto sus familiares sufrían todo tipo de humillaciones y maltrato por parte de esta familia; los trabajos eran pesados, las jornadas eran extensas y la paga era escasa.
La pareja cansada de estos abusos, decidió planear un robo que les cambiaría la vida tanto como a ellos como a otras personas de su comunidad.
La familia Pellegrini eran dueños de obras de arte evaluadas en millones de dólares. Ana siempre apreció mucho el arte, ya que su abuela había sido una gran pintora en el pasado por lo que sabía que las obras que estaban en su casa eran costosas.
Ana y Martín idean un robo de aquellas obras, ya que necesitaban el dinero para poder escapar a Argentina que era un país con buenos beneficios para los inmigrantes y sin esclavitud.
Ana y Martín descubren que una de las obras de arte pertenecía a una comunidad africana de sus antepasados por lo que sabían que la familia Pellegrini la tenía de forma ilegal.
La pareja vio la oportunidad de conseguir dinero de una manera noble, devolverían el cuadro a donde pertenece, a un museo de objetos considerados patrimonio de la humanidad.
El plan consistía en entrar a la casa en la noche por la ventana sin hacer ningún ruido y robar el cuadro sin que lo vean, mientras uno vigilaba que ninguno de los Pellegrini se despierte.
La noche llegó Martín se quedó vigilando mientras Ana se mete por la ventana y agarra la pintura con cuidado, mientras que Martín ve al señor Pellegrini levantándose. Martín le hace seña para que se apure a traerla, Ana capta la señal y se apura tan rápido que tropieza y tumba uno de los cuadros. El señor Pellegrini se alerta y se apresura a encontrar el origen de ese ruido. Ana ya escapando con el cuadro junto a Martín, festejan el robo exitoso mientras van a su casa.
Mientras tanto, el señor Pellegrini vuelve desconcertado después de acomodar el cuadro.
A la semana siguiente, Martín y Ana, ya habían devuelto el cuadro, y habían logrado ir a Argentina junto con su familia.
Pudieron vivir una vida normal sin discriminaciones ni humillaciones.









