El 12 de noviembre de 1962, un trágico incendio destruyó por completo el salón social del Club Atlético El Expreso, dejando una profunda huella en la comunidad de El Trébol. Sin embargo, lo que parecía una pérdida irreparable se convirtió en una muestra de solidaridad y unión sin precedentes.
Gracias a la incansable labor de una subcomisión conformada al respecto y presidida por Eligio Bartolelli, y al generoso apoyo de toda la comunidad, el salón pudo ser reconstruido y reinaugurado en 1964. Donaciones de materiales, aportes económicos y cientos de horas de trabajo voluntario, incluso desde provincias lejanas como Tucumán y Córdoba, hicieron posible este milagro.
En aquel momento, Bartolelli destacó el admirable gesto del Club Atlético Trebolense, que demostró el verdadero espíritu de solidaridad entre instituciones hermanas.
Este hecho histórico nos recuerda la capacidad de la comunidad para unirse en momentos difíciles y superar juntos los desafíos.









