Hoy, 1º de agosto de 2025, el aire de El Trébol se llena de nostalgia y orgullo al recordar el nacimiento de una institución que ha marcado a generaciones: el Club Atlético Trebolense. Hace 116 años, un grupo de visionarios, movidos por la incipiente pasión por el «foot-ball», sentó las bases de lo que hoy es un pilar fundamental de la comunidad.
Todo comenzó un domingo 1º de agosto de 1909, en la casa y hotel Belgrano de Celestino Cassone, ubicado estratégicamente en Avenida Libertad y Bulevar Eva Perón (en el mismo solar que hoy ocupa el salón social del Club Atlético El Expreso, una curiosa coincidencia del destino). Después de la misa matinal y un almuerzo familiar, un puñado de entusiastas se reunió con un propósito claro: fundar un club que encauzara la creciente fiebre por el deporte.
Entre esos pioneros estaban Carlos Arias, el capitán del equipo, y Domingo Crisci, quien ya traía consigo la experiencia de haber intervenido en la fundación del Club San Martín de Carlos Pellegrini. Junto a ellos, figuras como Blas Broardo, Bartolo Giecco, Luis Corbella, Felipe Artaza, Andrés Mattei y Eduardo Risso Patrón se unieron con la misma visión. Fue precisamente Risso Patrón quien se erigió como el primer presidente, marcando el inicio formal de esta aventura.
En aquella reunión fundacional, aunque no se labró un acta oficial, las decisiones fueron claras y resonaron en la memoria de los presentes, gracias al meticuloso registro oral de Crisci. Se decidió constituir la asociación como «Club Atlético Trebolense», encargar un sello social, imprimir recibos para formalizar las contribuciones, designar una comisión para conseguir socios adherentes y protectores, y adquirir los elementos necesarios para el juego. La primera Comisión Directiva quedó conformada con Eduardo Risso Patrón como presidente, Domingo Crisci como secretario, Bartolo Giecco como tesorero y Carlos Arias como capitán del equipo.
Un dato que hoy evoca una sonrisa es la indumentaria original del equipo: una camiseta blanca con vivos verdes en el cuello, los puños y una franja a modo de tirador, con pantalones del mismo color. El verde, un homenaje a la localidad de El Trébol. Los trajes fueronconfeccionados por la señora Domina Oviedo, vecina de la cancha. Lo llamativo es que esos mismos colores son los que hoy visten al clásico rival de Trebolense, añadiendo una capa más de singularidad a su historia.
Poco tiempo después de la fundación, el 24 de octubre de 1909, la presidencia fue encomendada al doctor José Llobet, quien tuvo la tarea de habilitar el libro de actas, formalizando y dejando constancia de todos los pasos iniciales que Crisci había guardado celosamente en su memoria.
Hoy, al rememorar aquel 1º de agosto, celebramos no solo el nacimiento de un club, sino el espíritu de comunidad, la pasión por el deporte y la visión de aquellos hombres que, hace más de un siglo, plantaron la semilla de un sueño que ha crecido y florecido, dejando una huella imborrable en el corazón de El Trébol.









