Si bien los primeros registros del carnaval sastrense datan de 1912, comenzaron a tener una organización formal a partir de 1962, cuando el Presidente de la Cooperadora de la Escuela Nº 803, Octavio “Toto” Strada, viajó a Brasil en unas vacaciones y quedó fascinado del Carnaval Carioca y las fiestas que allí se vivían. Desde entonces, trasladar esa idiosincrasia musical y festiva a Sastre fue lo que lo movilizó.
En el año 1963 Octavio, su primo Olindo y algunos vecinos de Sastre, viajaron hasta Porto Alegre en busca de Pedrinho y su orquesta con dos objetivos: que actúen en el famoso Carnaval “Gran Carioca”, y que transmitan sus conocimientos a los músicos del lugar.
Pedrinho estuvo presente en cuatro ediciones de los carnavales y enseñó al pueblo el ritmo de samba, el axé y los estilos brasileros que siguen latiendo en los corazones de la Comparsa Penambí Berá.

El carnaval sastrense está atravesado por historias de dolor muy fuertes
“Nosotros siempre nos remitimos a un momento de la historia que es interesante contar, porque cuando Sastre es declarada fiesta provincial del carnaval en el año 72, fue también considerada capital mundial del suicidio, porque en relación a su población tenía la tasa más alta de suicidios en el mundo”, comentó Elisa Oitana, Directora del Museo Municipal Dr. Rodolfo Doval Fermi, quien además agregó: “Si bien nuestro carnaval es una fiesta popular, está atravesado por historias de dolor muy fuertes”
“Carmen Tortone de Ormeño, conocida por todos como “Porota” tiene una historia dolorosísima, pero ella sigue renaciendo, disfrazándose y sigue anteponiéndose al dolor”, señaló y prosiguó: “Olindo Strada fue la persona que llevó adelante la banda de Penanambí Berá quien estuvo atravesado por la pérdida de su hija, fundadora de la comparsa y siguió sosteniendo el carnaval y llevándolo adelante por años”.
Y sobre Octavio “Toto” Strada el alma mater de la festividad relató: “Hay un hecho puntual que marca el carnaval y es que, en el año 1972, cuando iba a prender el Rey Momo, con una escoba encendida, fue tal la emoción que cuando se acercaba le dio un paro cardíaco y cayó muerto abajo del Momo. Es una historia tétrica pero también casi fundacional para Sastre y cada vez que vamos a prender el Momo estamos atravesados por esa historia”.
“Si bien su cuerpo estaba ahí la fiesta no se detuvo, marcando la mayor contradicción. A Toto lo llevaron en ambulancia y la fiesta siguió”, señaló y afirmó: “El pueblo se antepone al dolor, renace a través del carnaval”
En el año 2019, después de 47 años, el Museo Municipal Dr. Rodolfo Doval Fermi recibió la donación de un pequeño objeto muy particular de Octavio «Toto» Strada. Se trata de la caja de fósforos que utilizó para prender el Rey Momo por última vez, una pieza que posee gran valor simbólico para la historia de los carnavales cariocas y para la población sastrense en general.









