El 5 de agosto de 1992, en el marco de la exposición anual de ganadería, agricultura e industria de la Sociedad Rural Argentina en Palermo, el ingeniero Mario Rosso fue galardonado con la quinta edición del Premio «Al Emprendedor Agropecuario».
El reconocimiento, creado en 1989 y auspiciado por el BBVA Francés, destacó su innovador proyecto de micropropagación de especies vegetales. Este proyecto, desarrollado en el Laboratorio de Biotecnología de El Trébol bajo su dirección, fue premiado por su capacidad para generar mejoras económicas significativas, reducir costos y optimizar las producciones agrícolas a través del desarrollo de nuevas tecnologías.
El galardón de ese año no solo celebró el ingenio y el trabajo de Mario Rosso, sino que también reafirmó la importancia de la biotecnología como una herramienta clave para el futuro del sector agropecuario. El premio fue un reconocimiento al estímulo de la innovación y al desarrollo de nuevas alternativas de trabajo en el campo.









