Piedra fundamental y sueño trunco: la historia del matadero comunal de El Trébol

martes 5 mayo 2026

En una jornada que prometía impulsar el desarrollo económico local y regional, se colocaba la piedra fundamental del Matadero Comunal de El Trébol. El acto se llevó a cabo en un predio de cinco hectáreas estratégicamente ubicado al este de la planta urbana, generosamente donado por la firma Ferrero Ferias Ganaderas.

La iniciativa, impulsada por la visión de las autoridades y la comunidad, buscaba establecer un centro de faena moderno y eficiente para abastecer a las carnicerías de El Trébol y las localidades vecinas. Se proyectaba así un impulso a la producción local y una garantía de calidad para el consumo de carne en la región.

Bajo la presidencia de Elvar “Coco” Salamano, se comenzó a levantar el edificio destinado a albergar el matadero. Sin embargo, el sueño de contar con este importante establecimiento nunca se concretó. Una modificación en la Ley Federal de Carnes, promulgada en enero de 1981, introdujo normativas que dejaron fuera de cumplimiento a instalaciones como las que se habían construido en El Trébol.

De esta manera, el edificio que se erigió con la esperanza de dinamizar la economía local quedó sin la habilitación necesaria para su funcionamiento. Con el paso del tiempo, tanto la estructura como el terreno circundante encontraron un nuevo destino, siendo ocupados posteriormente por las instalaciones del circuito municipal.

La historia del Matadero Comunal de El Trébol se erige como un testimonio de los desafíos y las transformaciones que pueden afectar los proyectos comunitarios. Aquella visión de 1977, aunque no concretada en su forma original, dejó una marca en la memoria local y dio paso a un nuevo capítulo en el desarrollo de la ciudad con la llegada del Circuito Municipal San Pablo.