FM del Sol 98.9 dialogó con Lisandro Aguirrezábal, primer secretario general de La Bancaria en El Trébol, con motivo de la celebración del Día del Bancario. La entrevista desveló la rica historia de la seccional, desde sus humildes comienzos como subdelegación de Rosario hasta su consolidación como una de las más importantes de la región.
De subdelegación a seccional: los primeros pasos
Aguirrezábal recordó que los inicios de la actividad gremial se remontan a 1972, funcionando como una subdelegación de la seccional Rosario, con una primera ubicación en un edificio de la calle Santa Fe al 800. El camino hacia la autonomía fue arduo, marcado por la necesidad de viajar constantemente a Buenos Aires para gestionar y «golpear puertas». El contacto y la amistad de su padre con figuras políticas clave como Ángel Federico Robledo (Ministro del Interior de Perón y ex-Ministro de Defensa) y José Ignacio Rucci (secretario general de la CGT), fue determinante. «En Buenos Aires se me abrieron las puertas, entonces hicimos la seccional en El Trébol que funcionó en la calle Santa Fe durante varios años…»
El esfuerzo dio sus frutos: el 15 de abril de 1977, la delegación local alcanzó el rango de seccional, inaugurando su primera sede propia en la propiedad de Río Negro y Juan Francisco Seguí, que anteriormente había pertenecido al médico Franklin Llobet.
Crecimiento, sede propia y jurisdicción amplia
La seccional El Trébol se consolidó con una amplia jurisdicción, abarcando localidades desde Sastre hasta Armstrong, incluyendo importantes centros urbanos como Cañada de Gómez, Villa Eloísa, San Genaro, Totoras, San Martín de las Escobas, Landeta, Bouquet, Piamonte y María Susana. El crecimiento del gremio fue notable, a pesar de las dificultades. Aguirrezábal destacó cómo lograron anexar Cañada de Gómez a la seccional.
El paso más reciente en su historia fue la construcción de la nueva y ambiciosa sede, que se inició en 2013 y culminó con su inauguración el 18 de octubre de 2018, demostrando la pujanza y visión de futuro de la seccional.
Tiempos difíciles y el contacto político
El entrevistado rememoró los tiempos difíciles que le tocó enfrentar, incluyendo el golpe militar de 1976. Sus contactos políticos, en especial con Robledo y su amistad con el marino Macera, fueron cruciales para «parar algunas cosas» y hasta para poder realizar la inauguración oficial de la primera sede en plena intervención militar.
Lisandro Aguirrezábal no solo fue un referente local, sino que también tuvo una destacada actuación a nivel nacional e internacional dentro de La Bancaria, representando al gremio en foros en Suiza, Brasil y el CIMC, lo que le permitió conocer numerosos países y gestionar la compra de la primera sede con fondos de Buenos Aires.
Mensaje a las nuevas generaciones gremiales
Al referirse al presente, Aguirrezábal se mostró preocupado por el futuro de la actividad, mencionando los rumores de privatización del Banco Nación y los desafíos tecnológicos que reducen la necesidad de personal. No obstante, brindó un mensaje de aliento a Brenda Contrera, la actual secretaria gremial: «Dale para adelante. No te fijes nunca lo de atrás. Y sobre todo, hace amigos. Tenés que darte con la gente»
Lisandro Aguirrezábal, a quien el entrevistador le reconoció hacer «honor al apellido», concluyó reflexionando sobre el sacrificio y la capacidad que requiere la militancia sindical, y el peso de una responsabilidad que la gente, a menudo, no llega a dimensionar.









