Un 30 de octubre de 1960, en el Hospital Evita de Lanús, nacía Diego Armando Maradona.
El hombre de Villa Fiorito que, tiempo después, dibujó sonrisas en el rostro de millones de personas en Argentina y en el mundo entero.
Su muerte, un doloroso 25 de noviembre del 2020, no sería más que un paso a la eternidad para el jugador que será recordado como uno de los más grandes futbolistas de la historia
Y este miércoles, en el que hubiera sido su cumpleaños Nº 64 compartimos el saludo que a través de la nota realizada por Jorge Meynet mandó a la ciudad de El Trébol.
“A veces la vida te premia con personas sin pedirlo, pienso que simplemente Dios las coloca en tu camino. Personas que te brindan una sonrisa, un momento, lo vivimos diariamente con nuestros seres queridos, pero a veces te da un plus, y así sucedió en uno de esos viajes que con Waldy y Germán realizábamos a Buenos Aires, cuando jugábamos a ser periodistas, buscando figuras del deporte o espectáculo, donde el saludo final era para El Trébol. No sé si fue el coraje, o el destino pero si sé que será uno de los recuerdos que llevaré por siempre”, indicó Meynet y resaltó: “Maradona volvía al futbol después de uno de los tantos momentos difíciles de su vida y Marcelo Tinelli fue el motor para que eso sucediera, estaba la prensa del mundo buscando la nota con el número uno, la misma prensa que horas antes lo criticaba y conocía cosas que el mismísimo Diego no sabía. Lo recuerdo como si fuera hoy, Diego cruzó las cámaras, los micrófonos por el medio de una especie de pasarela corta rumbo a su camarín, ignorando el llamado, el grito de los periodistas. Germán, hincha de Boca fanático del 10 con su cámara al hombro y yo que con gran desilusión veíamos caer esa entrevista de la que íbamos a ser parte junto a monstruos de la radio y la televisión. Lo llamé… ¡Diego, Diego! ….Somos de El Trébol, dos palabras por favor. Nos miró, se acercó y bajo la luz de uno de los farolitos de los pasillos de Telefe y con una humidad que hoy me emociona dijo, si muchachos”.
“En menos de un minuto conocí a los dos Diegos. La nota duró muy poco, si ven que la cámara se mueve es porque Germán temblaba, además de que sus ojos se llenaban de un brillo especial que se transformaron en lágrimas, terminó la entrevista y me quede mirando cómo se iba, ¿Era Maradona?, ¡Era el Diegoooo!, realmente a veces la vida te premia y uno no se da ni cuenta. Y por supuesto, volvió a Boca y a la Selección y el saludo para todo El Trébol”, indicó y finalizó: “Lo admires o no, descansa en paz y volvé a tu planeta genio”.









