El Trébol recuerda con emoción: El Papa Francisco y el vínculo sagrado con la ciudad

miércoles 6 mayo 2026

En este día que estremece los corazones de fieles en todo el mundo, al conocerse la partida del Papa Francisco, la comunidad de El Trébol recuerda con profunda emoción un gesto que conectó a nuestra ciudad con el centro de la cristiandad hace una década. Corría el año 2014 cuando una delegación trebolense viajó hasta la Plaza San Pedro, llevando consigo un presente cargado de historia y devoción: una imagen de Jesús Misericordioso.

Este significativo obsequio, entregado en un acto de renovación del hermanamiento con Vilafranca Piamonte, tenía una impronta local muy especial. El alto relieve había sido fundido por el entonces Director de Desarrollo Cultural de la municipalidad, Jorge Meynet, utilizando el plomo de las antiguas cañerías recuperadas por su suegro, José Borghino, durante la demolición del primer templo parroquial que se erigió en la calle Santa Fe al 800. Un pedazo de la historia misma de El Trébol viajaba así hasta el Vaticano.

El Santo Padre no solo recibió con calidez el presente, sino que también bendijo una pieza gemela, destinada a regresar a nuestra ciudad para ser depositada en la iglesia San Lorenzo Mártir. Este gesto paternal selló un vínculo espiritual entre Roma y El Trébol, dejando una huella imborrable en la memoria de quienes participaron de aquel viaje.

La gratitud del Papa Francisco no tardó en manifestarse. Pocos días después de aquel encuentro, la Secretaría de Estado del Vaticano hizo llegar un mensaje oficial a Jorge Meynet, comunicando la recepción del obsequio. Las palabras de la misiva resonaban con la bondad y la cercanía que siempre caracterizaron al Pontífice: “La Secretaria de Estado presenta atentos saludos y se complace en acusar recibo del obsequio remitido al Santa Padre”. Y continuaba: “La misma secretaria agradece este amable gesto, en nombre de su Santidad, quien corresponde con un recuerdo en la oración e impartiendo la bendición apostólica, prenda de copiosos dones divinos”.