Un 19 de diciembre de 1945 nacía en la vecina localidad de Las Rosas Carlos Fredi, aunque fue en El Trébol donde forjó su identidad, sus primeras canciones y ese amor por nuestra tierra que lo acompañaría durante toda su trayectoria artística.
Hoy recordamos la vida y el legado de un músico que no solo brilló en los escenarios más importantes del país, sino que también regresó a sus raíces para compartir su conocimiento con las nuevas generaciones.
De Las Voces del Yaraví a los grandes escenarios del país
La carrera de Fredi comenzó a gestarse en 1963, cuando junto a Walter Ojeda y Juan Carlos Ferrero formó «Las Voces del Yaraví». Aquel conjunto fue el puntapié inicial de una carrera meteórica que lo llevaría a integrar algunas de las formaciones vocales más prestigiosas de la historia del folclore argentino:
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Contracanto (1970-1979): Donde fue protagonista de una etapa de renovación en la música popular.
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Los Trovadores (1980-1992): Su voz formó parte de este conjunto emblemático, referente indiscutido del canto compartido en toda América Latina.
El regreso al pago y la docencia
Tras una destacada etapa en Rosario, donde se dedicó a la difusión de nuestra música en los medios de comunicación, Carlos sintió el llamado de su lugar de crianza. En 2008 regresó a El Trébol, trayendo consigo una maleta llena de experiencias y el deseo de seguir aportando a la cultura local.
En esta última etapa, se volcó de lleno a la enseñanza de guitarra y vocalización, formando a numerosos alumnos y manteniendo viva la llama del canto. Nunca abandonó los escenarios: lo vimos brillar como solista y también en formaciones como el grupo ¡Ahijuna! y el Dúo Casual, demostrando que su talento permanecía intacto.
Un legado que sigue sonando
Recordar a Carlos Fredi es celebrar la coherencia de un artista que, habiendo alcanzado el éxito nacional, nunca olvidó el valor de la sencillez y el respeto por la raíz. Su voz sigue resonando en cada acorde de guitarra y en cada alumno que hoy sigue sus pasos en El Trébol.









