A 92 años del primer clásico entre El Expreso y Trebolense: una historia de pasión y rivalidad

viernes 17 abril 2026

Hoy, 20 de agosto de 2025, se cumplen 92 años del primer enfrentamiento entre dos gigantes del fútbol local: el Trebolense y el equipo que precedió a El Expreso, el Trebolgiano. Este partido, más que un simple encuentro deportivo, marcó el inicio de una de las rivalidades más apasionadas y duraderas de nuestra ciudad.

La historia nos transporta al 20 de agosto de 1933. La cancha del Trebolgiano, en lo que hoy es el barrio Jorge Newbery, fue el escenario de un duelo que quedaría grabado en la memoria colectiva. La expectativa era palpable, y ambos equipos salieron a darlo todo. El partido fue un reflejo de la pasión que ya existía en la comunidad, y cada jugada, cada quite, se vivía con intensidad.

Fue Atilio Puno Maurino, con un gol que resonó en toda la cancha, quien le dio la victoria al Trebolense, sellando el 1 a 0 final. Pero el triunfo no se quedó solo en la cancha. Al finalizar el partido, la hinchada de Trebolense festejó por las calles principales: bulevar Victoria (hoy Eva Perón), avenida Libertad y bulevar América se tiñeron de albiceleste, culminando en el Bar Central,  la sede del club, que hoy conocemos como la heladería Dolcezza. Este festejo no solo celebró un triunfo, sino que cimentó un sentimiento de pertenencia que sigue más vivo que nunca.

Ese año fue especialmente memorable para el Trebolense, ya que se consagró bicampeón de la Liga Departamental Independiente de Foot Ball, un logro que consolidó su prestigio y dejó una huella imborrable en la historia del fútbol local.

A más de nueve décadas de aquel histórico día, la rivalidad entre El Expreso y Trebolense continúa siendo el corazón del deporte en nuestra ciudad. Un clásico que no solo se juega en la cancha, sino que se vive en las calles, en las familias y en cada rincón de nuestra comunidad. Es una rivalidad sana, nacida del respeto y la admiración mutua, que nos recuerda la rica historia que compartimos. El espíritu de aquel 20 de agosto de 1933 sigue latiendo con fuerza en cada partido, en cada grito de gol y en cada bandera que ondea, un legado de pasión que se renueva con cada generación.