El Club Atlético Trebolense celebró sus 116 años de historia con un «festejo soberano», pero para Ida Gori el evento se transformó en una sorpresa que la conmovió profundamente. Sin esperarlo, fue elegida Dama de Honor de la institución, un reconocimiento que la tomó por completo desprevenida.
«Vaya que sorpresa y media, es un honor altísimo poder representar a mi querido Trebolense», expresó Ida, visiblemente emocionada.
Este nombramiento no es casualidad. Ida Gori ha dedicado gran parte de su vida al club, siendo una figura clave en la historia del teatro de la institución y una activa miembro de su Comisión Directiva en distintos periodos. «Sí, toda la actividad mía en cuanto al teatro, inclusive también siendo parte muchos años de la comisión directiva del club, así que más que agradecida y con una alegría inmensa ver que Trebolense cada día es más grande y brilla», agregó con orgullo.
Ida asistió al almuerzo por una invitación de su hermana, sin tener la menor idea de lo que iba a suceder. «No esperaba porque no tenía ni idea. Mi hermana me dice ‘vamos al almuerzo, saqué una tarjeta’, porque yo no soy de salir. ‘Bueno, vamos’, le dije.», confesó.
El momento de la verdad llegó cuando su rostro apareció en la pantalla gigante. «No, no lo podía creer, me agarró una emoción, me puse a llorar. Porque realmente fue una sorpresa», relató Ida, quien valoró que el reconocimiento llegara de esta manera. «Es lindo que sea así para las próximos que le toquen», concluyó.
Ida finalizó su mensaje con un sincero agradecimiento: «Gracias enorme y espero estar a la altura de este honor». Un reconocimiento más que merecido para una mujer que ha dejado su huella en la historia de Trebolense.









