Una placa para la historia: el Jardín «Dulce de Leche» conmemora 40 años

jueves 28 mayo 2026

En una tarde cargada de emoción, se descubrió ayer una placa conmemorativa en el Centro Cívico de El Trébol, marcando el 40º Aniversario del Jardín de Infantes Nº 90 «Dulce de Leche». El evento tuvo lugar en el mismo sitio que albergó sus primeras aulas, un espacio que hoy resuena con los recuerdos de varias generaciones.

La ceremonia contó con la presencia de directoras,  docentes, porteras y alumnos que forjaron la historia del jardín, junto a las actuales autoridades y el personal, alumnos de la primera promoción, funcionarios y público en general.

Tras unas sentidas palabras, se reveló la placa que reza: «En este lugar funcionó el Jardín Dulce de Leche desde sus inicios… aquellos primeros pasitos de quienes hoy habitan nuestra ciudad…»

Un viaje a los orígenes del «Dulce de Leche»

El Jardín de Infantes Nº 90 «Dulce de Leche» abrió sus puertas el 11 de marzo de 1985. Un año después, en 1986, recibió su distintivo nombre, «Dulce de Leche», un merecido reconocimiento a la profunda conexión de la ciudad con la industria láctea y sus derivados.

Inicialmente, el jardín funcionó en un edificio situado en el terreno que hoy ocupa el Centro Cívico. María Susana G. de Fernández fue la primera directora, liderando la institución en sus años fundacionales. El apoyo de la comunidad fue fundamental desde el principio, con Raúl Tuninetti al frente de la Cooperadora y Susana Carpegna de Trossero presidiendo el Club de Madres, ambos pilares clave para el desarrollo del jardín.

La institución creció y, en una fecha memorable para la educación inicial, el 28 de mayo de 1998, Día de los Jardines de Infantes, se inauguró el edificio propio del jardín. La ministra de Educación y Cultura de la provincia en ese entonces, María Rosa Stanoevich, y la directora del establecimiento, Beatriz de Cerri, cortaron la cinta de las nuevas instalaciones, ubicadas en Malvinas Argentinas y Dorrego, un terreno que el plano original del Pueblo Tais había destinado para la iglesia de esa urbanización.

La emotiva conmemoración de ayer fue un testimonio del legado del Jardín «Dulce de Leche» y de su impacto en la formación de innumerables ciudadanos de El Trébol.