Este 16 de septiembre marca un hito fundamental para la historia comunitaria de El Trébol: el Club de Dadores Voluntarios de Sangre alcanza sus seis décadas de labor ininterrumpida. La institución, que nació en 1966 bajo el impulso del padre Arturo Tibaldo tras la trágica pérdida de una vecina por falta de transfusión, se convirtió con los años en un pilar insustituible de la salud y la empatía regional.
En el marco de este aniversario, la presidenta de la entidad, Candela Biglia, remarcó el profundo orgullo que embarga a toda la comisión directiva y a la comunidad. «Estamos muy contentos y orgullosos por poder llegar a estos 60 años de historia con el Club de Dadores Voluntarios de Sangre. La verdad es que son muchos años de trabajo y de entrega a la comunidad, donde han pasado grandes personas por nuestro club, se han cumplido grandes logros y se han salvado muchas vidas», enfatizó.
Desde aquella primera extracción histórica realizada a Beatriz Depetris el 4 de noviembre de 1966 —bajo la comisión liderada por Alberto Buchmann—, la institución ha superado los 5.000 actos de donación y recolectado más de 2.500 litros de sangre, extendiendo también sus campañas hacia la concienciación sobre la donación de órganos y médula ósea.
Biglia hizo un hincapié especial en la red humana que sostiene diariamente el funcionamiento del edificio propio inaugurado en 1978. «Queremos agradecer a todas las personas que hacen posible esto y que permiten que el club siga creciendo: tanto a nuestros socios, que están siempre bien predispuestos para donar su sangre, como al resto de la gente que colabora de alguna u otra manera, ya sea comprando nuestras pizzas, participando en campañas o asistiendo a las charlas».
Para finalizar, la dirigente reconoció la labor colectiva que trasciende generaciones: «Un agradecimiento a cada uno de los integrantes del club que estuvo y que está presente siempre para colaborar, y a los colaboradores que hacen posible todo esto. A todos ellos, ¡muy feliz cumpleaños para el Club de Dadores Voluntarios de Sangre!».
Audio: Candela Biglia









