A las 18.05 de la tarde de hoy, la sirena de bomberos hacía suponer un nuevo siniestro en la ciudad.
La voz agitada en el teléfono del cuartel de bomberos, les informaba que un niño había desaparecido y los padres sospechaban que había caído a un pozo ciego.
Al llegar al lugar los progenitores de la criatura informaron que el pequeño estaba durmiendo en su pieza.
Por suerte se trató de un susto.









