Repavimentación y rotonda en Carlos Pellegrini en marcha. La compleja rotonda de El Trébol en agenda

jueves 23 abril 2026

Las obras viales en la intersección de la Ruta Provincial N° 13 y la Ruta N° 66 en Carlos Pellegrini, junto con la repavimentación del tramo de la Ruta 13 hasta San Jorge, continúan su desarrollo. Estos trabajos buscan optimizar la circulación y la seguridad vial en el departamento San Martín.

Repavimentación de la Ruta 13 entre Carlos Pellegrini y San Jorge

En el tramo de aproximadamente 20 kilómetros que conecta Carlos Pellegrini con San Jorge, se ha avanzado en el fresado del asfalto deteriorado. Las próximas etapas incluyen la reconstrucción de la base con estabilizado granular y la colocación de una nueva carpeta de rodamiento de concreto asfáltico. También se contempla la señalización horizontal, la limpieza de alcantarillas y el reperfilado de banquinas.

Remodelación de la rotonda Ruta 13 y Ruta 66

Los operarios están enfocados en la remodelación de la rotonda en el cruce de la Ruta 13 y la Ruta 66, al norte de Carlos Pellegrini. Este diseño de cuatro ramas, ejecutado con pavimento rígido de hormigón , no solo promete una mejora sustancial en la seguridad de un punto históricamente conflictivo, sino que también incorporará iluminación LED de vanguardia y señalización vertical y horizontal de alta calidad, elevando los estándares de circulación en la zona.

Inversión y financiamiento de las obras

La inversión destinada a estos trabajos supera los 20 mil millones de pesos, y el financiamiento proviene de la provincia de Santa Fe. La ejecución de las obras se anunció a fines de 2024, y el acta de inicio se firmó en marzo de 2025. Los trabajos buscan mejorar la seguridad y la conectividad en la zona, especialmente para el tránsito pesado.

Próximos pasos: La rotonda de El Trébol

Mientras los trabajos en Carlos Pellegrini avanzan, la mirada ya se posa en la rotonda de El Trébol. No es una rotonda cualquiera; es un nudo vial que, a lo largo de los años, se ganó la fama de ser un verdadero laberinto para los conductores. Es de esas intersecciones que, pese a dos intentos de «mejoras» previas, sigue generando frustración y, lo que es más grave, situaciones de riesgo constantes.

Quienes transitan habitualmente por la Ruta 13 y la Ruta 40S conocen bien la complejidad de este cruce. Vehículos que aparecen de la nada, señales que confunden más de lo que aclaran, y una distribución de carriles que desafía la lógica de la circulación. No es exagerado escuchar  describirla como «imposible de transitar». El desafío para las próximas obras es, entonces, enorme: adaptar un diseño que ha demostrado ser ineficiente y construir una solución que, esta vez sí, brinde la fluidez y seguridad que este punto estratégico de la región necesita y merece. La expectativa es alta, y la necesidad de una solución definitiva, también.