La esperanza de ver la Ruta Nacional 178 en condiciones seguras se desvaneció esta semana. El Gobierno Nacional, a través de las resoluciones 2025-1076-APN-DNV#MEC, dio de baja definitivamente los contratos de conservación y bacheo de esta arteria crucial que atraviesa el sur santafesino, un golpe devastador para una vía que ya acumula 14 víctimas fatales y decenas de siniestros graves en lo que va de 2025.
El Ministerio de Obras Públicas provincial no tardó en pronunciarse, calificando la decisión como «insensata». Las rutas 33 y 178, fundamentales para la conexión y la producción, quedan a la deriva tras esta anulación masiva de convenios.
Una decisión con consecuencias fatales
La Ruta 178, que nace en la localidad de Las Rosas y se extiende a lo largo de la provincia, es un corredor vital. Sin embargo, su deterioro extremo, la falta de señalización y la ausencia de banquinas seguras la han transformado en un verdadero riesgo diario para miles de santafesinos. «Estamos ante una decisión insensata que desconoce fallos judiciales firmes y deja a la deriva a los vecinos que usan diariamente esas rutas», sentenció el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico. Su mensaje fue claro: «Si la Nación no quiere invertir un peso, que nos transfiera la traza: los santafesinos sabemos cómo y con qué recursos repararla”.
La anulación de estos contratos, formalizada el pasado lunes junto con el cierre definitivo de Vialidad Nacional, no solo deja sin efecto licitaciones ya adjudicadas sino que también desprotege los amparos judiciales obtenidos por legisladores santafesinos para reactivar estas obras. Con la disolución del organismo responsable, esos fallos pierden su fuerza ejecutoria, dejando a las empresas sin resarcimiento y, lo que es más grave, a los ciudadanos sin respuestas.
Un patrón de desinversión preocupante
Desde diciembre de 2023, la administración nacional de Javier Milei paralizó toda la obra pública nacional en Santa Fe. Más allá de la dramática situación de la Ruta 178 y la 33, otras vías esenciales como la A012, la 7, 8, 9, 11, 34, A007 y A008 también sufren el abandono. Estas arterias son clave, ya que por ellas circula aproximadamente el 80% de la producción exportable del país.
Aunque el Gobierno provincial ha realizado esfuerzos para mitigar la crisis, aportando asfalto, iluminando pasos peligrosos y despejando malezas, subrayan que la responsabilidad primaria recae en la Nación. En la Casa Gris, se reitera la propuesta de impulsar un proyecto para que las rutas nacionales sean cedidas a las provincias que las requieran. «La Provincia no busca polemizar: necesitamos caminos seguros para la producción y para la vida de nuestra gente», insistieron fuentes del Ejecutivo.
Mientras el diálogo continúa, la cruda realidad se observa a la vera de la Ruta 178: los pozos crecen y las cruces blancas se multiplican, un doloroso símbolo del abandono de una infraestructura vital.









