La Escuela Rural CER N°285 Campo Riberi “Gral. José de San Martín” ha sufrido graves daños estructurales a causa de las recientes inclemencias del tiempo, que provocaron la caída de dos árboles centenarios sobre sus instalaciones. La directora de la Escuela N°978 “Cincuentenario de El Trébol”, Marcela Nasuti, de quien depende la escuela rural, dialogó sobre la crítica situación y la necesidad de precaución.
Nasuti confirmó la magnitud de los destrozos: “Cayeron dos árboles, muy centenarios, sobre la parte de la cocina y todo el techo de las dos aulas, ocasionando el derrumbe de la cocina y todo lo que estaba adentro se perdió. Quedaron solo las paredes, el techo se cayó todo. Y después hubo árboles que cayeron sobre las dos aulas, la de primaria y la de jardín ocasionado varios destrozos. Las estructuras están bastante dañadas también.”
Peligro y precaución: solicitan no ingresar al predio
Ante la preocupación y la gran vocación solidaria de la comunidad, la directora Marcela Nasuti y la Delegación Regional VIII han emitido un comunicado oficial prohibiendo el ingreso sin autorización al predio de la Escuela de Campo Riberi.
“El comunicado es para prevenir porque la gente es muy solidaria y muy colaboradora y hay muchas persinas preocupadas que quieren ayudar y quieren ir a ver en qué pueden colaborar”, explicó Nasuti. Sin embargo, enfatizó el riesgo: “Es peligroso, se puede derrumbar, hay una parte que está en peligro de derrumbe. Por eso queremos evitar problemas, que nadie se dañe”.
La directora informó que los trabajos de remoción y reconstrucción deben ser realizados por personal especializado, con las herramientas y seguros correspondientes, debido a la magnitud de los troncos y los escombros. Ya se están pidiendo presupuestos y gestionando los fondos necesarios para el primer paso: retirar los árboles de encima de la escuela.
La solidaridad permitió la vuelta a clases en tiempo récord
A pesar de la triste situación, la emoción invadió a Nasuti al hablar de la respuesta de la comunidad. “Sí, emociona mucho”, dijo con la voz quebrada. La prioridad fue que los niños pudieran retomar las clases, y gracias a una “operación” relámpago, se logró en solo tres días.
Lo que se pudo rescatar de las aulas fue trasladado a la Escuela Campo Ghiano, otra escuela rural cercana que depende de la misma dirección y que, paradójicamente, llevaba 20 días cerrada por falta de alumnos. “Tuvimos que acomodar en otro CER, hacer espacio para poder trasladar lo que había de Riberi, y el jueves los chicos comenzaron las clases, lo hicimos en 3 días”, relató Nasuti.
La directora expresó su profundo agradecimiento a la “muchísima gente solidaria y colaboradora” que se acercó para ayudar en el traslado y acondicionamiento. Incluso un cartel de advertencia de peligro de derrumbe fue donado por alguien conmovido por la situación.
“Sé que hay mucha gente que quiere colaborar y ayudar, pero que se queden tranquilos, que estamos haciendo todo lo que corresponde para que se empiece a trabajar en la reconstrucción”, finalizó Nasuti, reiterando que la prioridad es la seguridad y que se están siguiendo los canales adecuados para la recuperación de la querida Escuela de Campo Riberi.









