Desde el corazón de la Basílica de Guadalupe, el Padre Marcelo Blanche, quien dejó una profunda huella en la comunidad de El Trébol durante su paso por la Parroquia San Lorenzo Mártir, envió un emotivo mensaje tras el fallecimiento del Papa Francisco, entrelazando la despedida con un saludo pascual cargado de esperanza.
Aún con el eco de su paso por El Trébol en su corazón, nos invita a mirar la partida del Papa Francisco con ojos de Pascua, donde la muerte se entrelaza con la promesa de vida. «La Pascua es muerte y vida», nos recuerda, y en la figura del Pontífice, ve un peregrino incansable, incluso en su fragilidad.
«Un peregrino en silla de ruedas», evoca, recordando la apertura de la Puerta Santa, un símbolo de que el camino de la fe continúa, más allá de las limitaciones. El Papa Francisco, nos dice, nos enseñó a «seguir adelante», a no instalarnos, a llevar esperanza.
En este tiempo de duelo, el Padre Blanche nos llama a la oración, a confiar en que «vendrá otro Papa», un elegido de Dios para este tiempo. Y antes de despedirse, extiende una invitación a la fiesta de Guadalupe, donde la comunidad se unirá en oración por el nuevo Pontífice, poniendo en manos de María, «la patrona de la diócesis», la espera y la esperanza. «Que la Virgen los acompañe y cuide», nos dice, desde la distancia, pero con el corazón cerca, recordándonos que somos peregrinos, llevando la esperanza pascual.









