Carlos Pairetti visitó FM del Sol y adelantó detalles de su próximo Libro: «Viscosidad»

viernes 1 mayo 2026

El escritor y filósofo de nuestra ciudad, Carlos Pairetti, visitó los estudios de FM del Sol 98.9 para adelantar detalles de su próximo libro, «Viscosidad». En una profunda conversación, el autor analizó cómo la tecnología y las redes sociales están redefiniendo la psicología y el comportamiento humano, dando lugar a lo que él denomina el «inconsciente digital».

El libro, que llevará por subtítulo «la densidad de la nueva psicología de la alienación», explora un tema que, según Pairetti, nos está ocurriendo a todos de manera directa. A diferencia del inconsciente pulsional de Freud, este nuevo fenómeno es una consecuencia de nuestra interacción constante con smartphones y aplicaciones, que genera un inmenso flujo de datos.

Del «inconsciente digital» a la «delegación de funciones»

Pairetti detalló cómo cada vez que «scrolleamos» por las redes, generamos una vasta cantidad de información (Big Data) que es procesada por algoritmos. Estos, a su vez, «nos van activando, estimulando y dirigiendo» para que realicemos acciones que, de estar desconectados, no haríamos.

Un claro ejemplo de esta transformación es lo que él llama la «delegación de funciones». Pairetti recordó el caso de taxistas que, al empezar a usar GPS, perdieron la capacidad de orientarse por sí mismos. «Al internalizar el GPS… una parte del cerebro directamente se ha neutralizado», afirmó, subrayando que esta delegación nos hace dependientes y nos aleja de capacidades cognitivas esenciales.

«Somos mitad máquina y mitad hombre»

El autor llevó su análisis un paso más allá al explicar que este proceso genera una «inervación» del algoritmo en nuestro sistema nervioso. Esta internalización es tan profunda que, citando a la autora Rosi Braidotti, «ya no podemos hablar más de humanidad sino que hablamos hoy en día de pos-humanidad». Pairetti lo resumió con una frase contundente: «somos mitad máquina y mitad hombre».

Esta fusión es tan real, que incluso la tecnología nos somete a un «test de Turing» cuando debemos demostrar en un CAPTCHA que somos humanos y no robots, evidenciando que la centralidad del orden digital ya no es exclusiva de las personas.

La «sociedad del cansancio» y la «infoesfera»

Pairetti también se refirió al impacto psicológico y neurológico de este fenómeno. Citando al filósofo Byung-Chul Han, explicó que la sociedad actual ya no es viral, sino «neuronal», donde el exceso de información que recibimos a diario se convierte en una «infoesfera» que nuestro cerebro no puede procesar. Esta sobresaturación, según el autor, está detrás de trastornos de atención, depresiones y un alarmante aumento en las tasas de suicidio. El ejemplo de un piloto de Fórmula 1 pidiendo que dejen de pasarle información para no desconcentrarse ilustra la dificultad para manejar este bombardeo constante.

La «generación dopamina» y el impacto en la educación

El filósofo también abordó la problemática desde una perspectiva generacional. Hizo referencia al libro «Generación Dopamina» de Ana Lemke para explicar que el incesante «scrolleo» genera un bienestar y un placer inmediato que inunda el cerebro de dopamina. Este mecanismo, que resulta adictivo, provoca que los jóvenes, por ejemplo, no puedan concentrarse en un aula por más de cinco minutos. Este fenómeno, sostiene, está íntimamente ligado a la crisis educativa, afectando la capacidad de leer, estudiar y gestionar la frustración.

La importancia de olvidar

Finalmente, Pairetti compartió una reflexión filosófica, inspirada en el cuento de Borges «Funes el memorioso», para argumentar que el olvido es una función esencial para el pensamiento. «Pensar y razonar significa olvidar», sentenció. La sobrecarga de información que nos impone la «infoesfera» anula nuestra capacidad de «depurar» lo que no es relevante, provocando un desborde emocional y una mala gestión de las emociones.

El libro «Viscosidad» será una obra relativamente breve, de no más de 120 páginas, pensada para un lector actual. Pairetti concluye con una advertencia: no se trata de dejar de usar el celular, sino de tomar conciencia de cómo la tecnología nos está programando, un fenómeno que, por más que muchos lo nieguen, es una realidad que se está imponiendo.