Carlos del Frade presentó «Cancha Grande» en la Biblioteca Piccolo: una «Geografía Narco 10» que pone el foco en los grandes jugadores del crimen organizado

jueves 16 abril 2026

El diputado provincial y candidato a diputado nacional, Carlos del Frade, presentó este sábado en la Biblioteca Popular Domingo Piccolo su más reciente obra, «Cancha Grande. Geografía Narco 10». Acompañado por Gabriela Sosa, candidata a diputada nacional y directora ejecutiva de MuMaLá, el escritor reafirmó su postura de que el verdadero narcotráfico es un fenómeno de guante blanco y poder económico, que excede a las bandas barriales.

La obra, la décima de su serie sobre la «Geografía Narco», es la culminación de un cuarto de siglo de investigación que comenzó con su libro de 2000, Ciudad Blanca Crónica Negra. Del Frade destacó la soledad con la que insistió en este tema en Santa Fe durante años y utilizó su plataforma legislativa para producir un libro anual.

Vicentin, «más narco que Los Monos»

El eje central de la presentación fue la fuerte comparación que Del Frade hizo entre el narcomenudeo barrial y las grandes estructuras económicas involucradas en el tráfico de drogas y la fuga de divisas. Aludiendo directamente a la empresa agroexportadora, Del Frade sentenció: «Yo digo que no es más narcotraficante Los Monos que Vicentín. Vicentín en los últimos cinco años… fugaron 788 millones de dólares a través de 1.418 transferencias bancarias».

El periodista y legislador sostuvo que el foco en las bandas como Los Monos distorsiona la realidad del negocio criminal. Si bien reconoció que Los Monos «son narcos, sí son asesinos» y «tienen que estar presos», aseguró que su volumen de negocios es minúsculo frente a las grandes ligas. «Estoy convencido que en 20 años de desarrollo, la familia Cantero no movió cuatro toneladas y media de cocaína como movió Vicentín», sentenció, subrayando que el narcotráfico de verdad es la circulación de dinero que alimenta a los bancos.

La complicidad del Estado y la «policía corrupta»

Del Frade cuestionó la narrativa oficial sobre la lucha contra el narcotráfico, indicando que se busca «llenar las cárceles de pobres» mientras se ignora el flujo de dinero real. Su análisis apuntó directamente a la conexión entre el Estado y el crimen.

Para el diputado, la presencia estatal puede ser virtuosa a través de un centro de salud o una obra pública, pero se torna corrupta cuando el patrullero «en lugar de cuidar el barrio, cuida al búnker del barrio para que venda bien». Esta corrupción, insistió, es una decisión política, no un simple desvío individual: «La presencia de policías corruptos no depende del Espíritu Santo ni tampoco depende del deseo del policía, depende del poder político. Es el gobernador de la provincia de Santa Fe que decide cómo funciona la policía».

Finalmente, el autor agradeció a la Biblioteca Piccolo por abrirles la puerta «permanentemente» y dejó algunos ejemplares del nuevo libro a disposición para que los vecinos puedan acceder al material y a la denuncia que contiene.